San Lorenzo: El pueblo de una ciudad.
Presidente de la Comisión de Fiestas del pueblo de San Lorenzo, José García, miembros de la
corporación, autoridades civiles y militares, cura-párroco, hijos predilectos y adoptivos de este pueblo, vecinos y vecinas: Buenas noches.
Solo puedo comenzar dando las gracias, de manera sincera y emocionada. Gracias a quienes han considerado que sea la pregonera de las fiestas del pueblo de San Lorenzo, fiestas de Interés Turístico Regional.
Quienes me conocen, y son muchos los que están aquí hoy, saben de mi afecto y cariño hacia unas fiestas que forman parte de mi vida, y que se convierten en tradición cada agosto en mi agenda como vecina de Las Palmas de Gran Canaria.
Créanme si les digo que no hay mayor honor que ser querida y reconocida por el lugar al que quieres y por quienes te acompañan y apoyan a lo largo de tu vida.
Pregonar las fiestas es una gran responsabilidad, pues se trata de dar “el pistoletazo de salida” a unas semanas de encuentro, de momentos compartidos, de vivencias ilusionantes bajo el color de las banderas que ya engalan las calles de un pueblo que sale a disfrutar de sus días grandes desde el día de hoy. Semanas para el folclore, los concursos, la
gastronomía, la mejor música y unos fuegos que, no solo iluminarán la noche, sino que alumbran el camino de un pueblo centenario que hace ciudad cada día.
No trataré en este pregón del devenir histórico de San Lorenzo, bien referenciado por quienes, como el cronista de la ciudad Juan José Laforet, han dedicado ríos de tinta a tal propósito; no hablaré tampoco del extenso y riquísimo programa de fiestas de este año, ya presentado por el presidente José García la pasada semana; No. Permítanme que dedique este pregón a compartir con ustedes mis sentimientos hacia este pueblo y al reconocimiento a
sus vecinos y vecinos, que hacen que todo esto sea posible.
Muchos son los años que llevo compartiendo con los vecinos de este pueblo, no solo las fiestas que hoy pregono, sino sus inquietudes y la defensa y mejora de sus espacios, como concejala del ayuntamiento desde el año 2007, tanto desde el gobierno como desde la oposición.
Y es aquí donde debo decir que, no pocas cosas, excepto los momentos con la familia, pueden
ilusionar tanto como ser representante de tu municipio, estar en el día a día de las demandas
vecinales y, en la medida de lo posible, resolver sus necesidades. Aportar tu grano de arena a esta playa; plantar la simiente a este campo que es también Las Palmas de Gran Canaria, sus barrios y sus pueblos.
Es gracias a esta responsabilidad que ejerzo, que mantengo una relación muy estrecha con muchos vecinos y vecinas de este pueblo, que me brinda esta oportunidad inusitada, haciendo que me sienta una más de ellos.
Porque son muchos los amigos que aquí he ido haciendo a lo largo del tiempo, y me van a permitir que mencione, de manera especial y destacada, a algunos de ellos:
Mi recuerdo y gratitud para personas que han estado al frente de la Comisión de Fiestas y la Asociación de vecinos Lugar del Lugarejo, como han sido Santos, Fátima, Antonia, Anita, Saro, Juana Teresa y Andrés. No pensarán que me iba a olvidar de Xili y de la AAVV Lugar de Lugarejo, siempre incansable solicitando, en defensa de su pueblo, arreglos, mejoras y, cómo no, junto al actual presidente de la comisión, José García, para el desarrollo de las fiestas. Porque estas fiestas se trabajan durante todo el año, y así, con la concejalía de distrito y el ayuntamiento, hacen para poder llevar adelante estas celebraciones.
Seguro que me faltan muchos, pero no crean que me olvido de Elsa, Juan Lola y, de manera cariñosa, Yazmina Pereira, a la que conozco a través de la política pero que se ha convertido en una amiga, al igual que su madre y su esposo.
Personas, todas ellas, que han aportado y aportan su dedicación, esfuerzo, y amor a todo lo que hacen por y para el Pueblo de San Lorenzo, haciendo comunidad desde la raíz, poniendo en el centro de la acción a los demás, y por encima de todo, celebrando formar parte de un lugar que, tras 343 años desde que se fundara su parroquia, sigue caminando decididamente hacia el futuro sin perder su esencia.
Una esencia que yo misma he experimentado, disfrutado y agradecido estos 17 años, a través de los grandes y bonitos recuerdos que tengo del pueblo y de sus gentes y que, si Dios quiere, voy a seguir manteniendo durante todo el tiempo de mi existencia. Porque no puedo ni quiero dejar de disfrutar de estas fiestas de la ciudad ni de los momentos que me brindan.
Cada año, este pueblo con casi 4 siglos de historia a sus espaldas, hace que me sienta en casa. Sí, en casa, porque actúo y actúan conmigo como si de mi familia se tratara. Si no, ¿cómo es posible que mis amigas de San Lorenzo, que cada año trabajan incansablemente para sacar adelante estas maravillosas fiestas, tengan siempre presente que, entre tanta comida como preparan para todos los que aquí hacen estas fiestas, jamás se olviden de mi pan con mantequilla y café con leche?
Sí, lo que les digo, este manjar, al menos para mí es un manjar, es algo tan especial y bonito que lo hacen posible los miembros de la comisión de fiestas, pero de manera especial, mis chicas Saro, Anita, Juana Teresa y Antonia, que me preparan el mejor café.
Porque justamente ahí reside la vida en comunidad y lo que distingue a las fiestas: en compartir con el otro, con el propio y el ajeno, abriendo las puertas de este pueblo que se convierte en casa de todos y para todos.
San Lorenzo, fruto de los siglos que forman parte de su pasado y que son hoy pilares de su presente y futuro, se ha identificado siempre por contar con unos vecinos y vecinas comprometidos que, al llegar las fiestas, hacen honor a la historia de este pueblo y reman juntos con la comisión de fiestas al frente.
Aprovecho aquí para agradecer el gran trabajo que realizan, uniendo a los vecinos y vecinas, diseñando con el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, una programación que nos convoca a todos y todas y que mantiene viva las tradiciones de San Lorenzo: como su condición de pueblo agrícola y ganadero que se pone de manifiesto en la feria de
ganado y su romería, de pueblo con raíz como ejemplifican las acciones vinculadas nuestro folclore y la música tradicional, pero también un pueblo que reconoce a sus vecinos, como realizan cada año distinguiendo a quienes han dedicado parte de su vida a San Lorenzo y que merecen el título de Hijos Predilectos y adoptivos.
San Lorenzo es sinónimo de historia viva, de patrimonio compartido, de familia y vida en comunidad, de tradición y futuro, de raíz y horizonte, de pasado, presente y mucho futuro.
Las Palmas de Gran Canaria la hacemos entre todos, y San Lorenzo, sin duda, contribuye de
manera determinante a nuestra experiencia compartida como ciudad.
Termino como empecé, poniendo en valor a este pueblo y sus gentes, a los que agradezco
nuevamente su invitación y distinción. Es todo un honor y un placer venir y compartir cada año con ustedes, pues hacen que nos sintamos parte de esta gran familia y así quiero seguir, pues no duden que van a poder seguir aguantándome y yo, haciendo lo posible para que juntos y juntas, hagamos lo necesario para que San Lorenzo sea el mejor pueblo para vivir.
¡Que los fuegos de San Lorenzo nos sigan alumbrando el camino compartido!
¡Damos comienzo a las Fiestas de San Lorenzo!
