San Lorenzo volvió a vivir en la madrugada de este lunes uno de los momentos más emocionantes y multitudinarios de sus fiestas con la tradicional Gran Quema de Fuegos Artificiales y el Volcán de Voladores, un impresionante espectáculo de luz, color y sonido que congregó a unas 50.000 personas.
El cielo de Canarias se iluminó durante más de 20 minutos con un espectáculo pirotécnico en honor al Santo Patrón, en el que se quemaron 504 kilos de pólvora a cargo de Pirotecnia El Pilar y Pirotecnia San Miguel.
El momento culminante llegó con el espectacular Volcán de Voladores, que este año incorporó dos nuevos puntos de disparo, aumentando la dimensión y espectacularidad de una tradición que constituye una de las principales señas de identidad de las fiestas de San Lorenzo, declaradas Fiesta de Interés Turístico de Canarias.
La jornada había comenzado muchas horas antes. Este domingo 9 de agosto, víspera del día grande, San Lorenzo anunció desde las 05:00 horas la llegada de una de sus jornadas más especiales con el tradicional repique de campanas y la traca de voladores, una muestra de fervor popular vinculada a la histórica promesa de los vecinos de El Ebro.
A medida que avanzó el día, la plaza de San Lorenzo y sus alrededores fueron recibiendo a cientos de personas que disfrutaron de una amplia oferta gastronómica, actividades y la tradicional feria de atracciones, creando un ambiente festivo que fue creciendo hasta bien entrada la noche.
La música tomó el protagonismo a partir de las 21:30 horas, cuando el escenario de la plaza de San Lorenzo acogió las actuaciones de Reina de Sal y Los 600. Los conciertos animaron las horas previas y marcaron la cuenta atrás para el acto más esperado de las fiestas.
A la 01:00 horas del lunes 10 de agosto, todas las miradas se dirigieron al cielo para disfrutar de la Gran Quema de Fuegos Artificiales. Durante más de 20 minutos, la pólvora, las luces y el sonido envolvieron San Lorenzo hasta alcanzar su punto álgido con el gran Volcán de Voladores.
Para garantizar el correcto desarrollo de una celebración que cada año reúne a miles de personas, el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria diseñó un dispositivo especial de tráfico, seguridad y limpieza, destinado a facilitar el acceso y la movilidad, velar por la seguridad de asistentes y participantes y recuperar los espacios públicos tras la finalización de los actos.
La Gran Quema volvió así a convertir a San Lorenzo en uno de los grandes puntos de encuentro festivo de Gran Canaria, reuniendo tradición, música, pólvora y participación popular en una noche que constituye uno de los momentos más emblemáticos de sus fiestas.
