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Pregón 2016: Don Andrés García Infante

Pregón Fiestas de San Lorenzo 2016
Por Don  Andrés García Infante
Sábado 30 de julio de 2016

      Hola buenas noches, gracias a Vanessa por su presentación.

    Excelentísimas Autoridades, Sr. Párroco, Sres. Pregoneros, Sr. Presidente de la Asociación de Vecinos, Sra. Presidenta de la Comisión de Fiestas, sres. comisionados y colaboradores, sres. presidentes de asociaciones y federaciones vecinales, vecinos,  foránoes, amigos y familia.

    Cuando la Sra. Presidenta, en representación de todo el equipo de la Comisión, me comunicó que me habían designado Pregonero, me invadió una gran emoción.

Por lo que no pude negarme a tan honrosa distinción.

    Es un privilegio ser quien de comienzo a estas maravillosas y entrañables fiestas. Y digo entrañables, porque llevo 18 años colaborando en distintos cometidos, y estoy vinculado y comprometido con los sres. comisionados, con el pueblo y con «San Lorenzo».

    Quiero resaltar lo inmensamente agradecido que me siento de poder estar dedicándoles estas palabras.

Porque yo no soy alguien nacido «aquí», sólo he pasado mis dos últimas décadas, y teniendo 60 años el sentimiento de pertenencia que tengo es tal, que no tengo consciencia de haber sido vecino de ningún otro lugar.

    Aunque ya conocía el pueblo desde mi adolescencia , puesto que venía a las fiestas, a los fuegos, a jugar al fútbol, a las verbenas, las mejores como decía la gente del lugar, pues estas, anulaban a las de Bañaderos, a las de San Mateo y muchas otras.

Aún recuerdo esa plaza donde las vallas de protección no existían, sino que se protegía la misma con hojas de palma y cañas, todo con el fin de que no se escapara nadie de pagar la entrada. Entonces pagábamos sólo los hombres.

    Desde entonces, yo sentía un atracción especial por este lugar. 

Años más tardes, por mi profesión, visitaba el pueblo mucho más aún, recuerdo la tienda de Tere y Pino García, la de Fidelito, el Bar San Lorenzo (especialista en carne de cabra), los comercios de la zona, etc…

    Así fue como se me ocurrió que este era un buen lugar para vivir y criar a mis hijos. Entonces, decidí trae a mi familia para que lo conocieran, y cual fue mi sorpresa, que a todos les encantó. Pues de esta manera se cumplieron mis deseos.

    Como toda persona cuando llega a un sitio nuevo, no conocíamos a nadie, y Orencita, una señora bondadosa y servicial, y el guardián de la zona, Don Miguel Abejé, un gran caballero, nos facilitaron la integración en el pueblo.

Días más tarde, un domingo concretamente, el Sr. Abejé nos presentó a Fátima Santana, entonces Presidenta de la Asociación y Comisión de Fiestas. Ella muy amable nos acogió y nos dio la bienvenida al pueblo, nos enseñó los lugares de primera necesidad y como no, nos invitó a participar y conocer las fiestas de cerca.

Desde entonces estamos vinculados e integrados con todo lo relacionado con el pueblo.

Por supuesto estoy muy agradecido por la acogida que tuvimos mi familia y yo con el resto de vecinos que ella nos fue presentando.

    Recuerdo la primera vez que asistí a comedor, ya en las primeras fiestas. Me quedé en la puerta, no me atrevía a pasar de la vergüenza que sentía, y salieron unos cuantos compañeros como Jorge, Juan Curbelo, Juan Suárez… y me hicieron pasar.

Me hicieron sentir tan a gusto, que desde entonces comparto con ellos alegrías, penas, nervios y sobre todo una gran convivencia. 

    Uno de los recuerdos más especiales en mi vida fue cuando justamente el día del Santo Patrón, el 10 de agosto de 2006, tuve una intervención quirúrgica seria. Y supe que muchas personas de mi pueblo pidieron en la Función porque todo me saliera bien, como así fue. Y luego la sorpresa mayor fue cuando a la semana siguiente, según salí del hospital, mi primera visita fue ir a la iglesia a dar las gracias a San Lorenzo. Esto fue organizado por compañeros de la Comisión.

Por este motivo, al año siguiente, mis atrevidas amigas y amigos, me pidieron que presidiera las fiestas al menos un año, y así fue. Me sentía en deuda con San Lorenzo y con nuestro pueblo.

Fue una experiencia maravillosa, porque tuve la suerte de estar rodeado de unas personas que ya conocía y se incorporaron otras con sabia nueva.

Tengo una amiga que me recuerda siempre que estoy en deuda con San Lorenzo por haberme cuidado en esa intervención. Y vaya si lo estoy.

    Nuestros pregoneros antecesores, muy bien documentados y preparados, ya se ha encargado de relatar detalladamente la historia de nuestro pueblo y de nuestro Santo. Pues muy poco quedaría por decir. No obstante me he preocupado de documentarme y asesorarme con personas nacidas y criadas aquí, y como no, consultando el libro escrito por D. Juan Francisco Santana, para recordarles algunos datos y anécdotas importantes de la historia de nuestro pueblo. 

    Creo necesario preservar la memoria colectiva y es por lo que voy a contar las historias siguientes:

    Una de ellas fue la que me contaros sobre «La Casa de los Muertos». La misma está situada al principio de la Calle Marqués del Muni viniendo desde LA Tosca, y que podrán ver fotografiada en el programa de las fiestas de este año.

En nuestro municipio había un cementerio, varios pozos y un cuarto habitación a la entrada del pueblo, que se especifica como «La Casa de los Muertos»y formaba parte del patrimonio municipal.

Las personas que fallecían de muchos lugares de la ciudad  y no eran pudientes, cargaban con sus muertos a dicha casa, ahí se les prestaba un féretro para llevarlos a sepultar dignamente y luego se devolvía de nuevo para otro difunto.

Algunos tardaban días en llegar a dicha «Casa de los Muertos» porque transportaban a sus seres a pie se detenían en las tiendas de aceite y vinagre, como se les conocía cariñosamente, y allí se echaban los piscos, como consecuencia se retrasaban bastante más.

    Otra historia interesante que me relataron es que, en un tiempo, nuestros vecinos de Tamaraceite les llamaban a nuestras fiestas «La Fiesta de los Trapos».

Por lo que me explicaron, fue un señor adinerado de la época, D. Manuel Cabrera, con mucho interés por la celebración de nuestras fiestas, quien regaló a los tres sacerdotes que oficiaban la misa, esa Función,  toda la vestimenta para la ocasión. Por lo que nuestros queridos vecinos de Tamaraceite quisieron apodarla de esa forma, «La Fiesta de los Trapos».

    Otra historia que me llamó poderosamente la atención fue la primera bajada de nuestra Virgen del Pino hacia la Catedral. Que bajó por el Camino Real, San José del Álamo, El Román e hizo noche en la casa del Sr. Lorenzo hasta llegar a la Catedral.

    En un trabajo publicado por nuestro citado historiador y escritor, se intenta acercar la verdad y reconstruir lo que hasta ahora se nos ha dicho o se ha mantenido en absoluto silencio, por interés de tipo institucional y particular.

    El Municipio de San Lorenzo fue una de las entidades municipales en la isla de Gran Canaria hasta el 31 de diciembre de 1939, limítrofe con Teror, Santa Brígrida, Arucas y Las Palmas de Gran Canaria.

En esta división aún existe el mojón, que era lo que limitaba a estos tres municipios. Aunque se me ha dicho que no puedo revelar el lugar exacto donde se encuentran actualmente.

    Como dice nuestro historiador, la extensión de San Lorenzo era tan grande, que Las Palmas estaba incompleta hasta que anexionaron nuestro pueblo a la fuerza. Como decía el griego «Epícteto»: <<La verdad triunfa por si misma, la mentira necesita siempre complicidad>>, y mucha complicidad tuvo que tener el Ayuntamiento de Las Palmas para llevar a cabo la anexión de San Lorenzo.

    Dando un salto en el tiempo, nuestro extenso valle se ha transformado con el aumento de la población. Nuestro pueblo ha crecido  de forma exponencial en los últimos años, en cuanto a habitantes y viviendas, mejorando además la comunicación por distintas causas: la circunvalación, los centros comerciales, el mercado del agricultor, el centro cívico (en el cual se imparten diferentes actividades), el servicio público de Guaguas, que aprovecho desde aquí para reivindicar que se vuelva a restablecer el servicio de la número 46 como fue implantado desde su inicio.

Pero sobre todo nuestro pueblo ha crecido por la generosidad y hospitalidad de su gente.

    Hablando ahora de nuestro Santo Patrón, decir que fue elegido para nuestra ermita en votación en 1638 democráticamente, aunque fue constituida en parroquia y segregada de la Iglesia Catedral de Canarias en el año 1681.

San Lorenzo, nuestro Patrón, es un hito en el camino de nuestras vidas. El mártir romano, ejemplo del mejor sacrificio que un hombre puede hacer por los demás, ya que luchó por sus ideas, su fe y legitimidad en defender con su propia vida.

    Todo comenzó en torno al año 1645, cuando el pueblo de San Lorenzo festejaba ya a su Patrón por las calles, todo se preparaba de una forma especial, los caminos se limpiaban y se adornaban para la ocasión. El diácono de Roma, fiel colaborador del Papa Sixto II, iba  a pasar llevando la bendición del buen Dios a todos los lugareños.

En el siglo XVII, por las vísperas del Día Grande, los cielos se iluminaban con el rugido de los Fuegos en honor a San Lorenzo, era la señal esperada para que los vecinos de todas partes de la isla vinieran a contemplar aquella majestuosa obra de arte que anunciaba el tiempo de fiesta.

Todo esto bajo la atenta mirada de que fuera primer párroco del Lugar de San Lorenzo, el Rvdo. D. Juan González Travieso, hombre de mucha influencia, y de su primer alcalde conocido ya desde el año 1634, el Sr. D. Lázaro de Ortega.

    Desde este mirador, contemplamos mñas de tres siglos de entretejidos de historias, tradiciones y costumbres, un mosaico de generaciones de vecinos que han trabajado y luchado, que han enterrado su semilla en frutos de hospitalidad, acogida y buen hacer que hoy nosotros agradecidos recogemos.

Somos consciente de que han habido muchos momentos difíciles, tiempos de carestía y crisis. Sin embargo, el pueblo se ha mantenido siempre unido entorno a su Santo Patrón y ha pedido su intercesión arrimando el hombro para que estas hermosas fiestas no dejen nunca de celebrarse.

    Aquí nos encontramos un año más, iluminados por este pasado que nos constituye y deseando poner toda la carne en la parrilla, nunca mejor dicho, para que estas fiestas del 2016 sean expresión de un pueblo cada vez más unido y solidario.

    Quiero expresar mi mñas sincero agradecimiento a esta Comisión de Fiestas y colaboradores, y a todos los anteriores miembros y a los que nos han dejado. No puedo dejar de nombrar a Santiago Marrero, Chago, como todos lo conocíamos, quien no dejó recientemente, un colaborador y mano derecha del equipo de pirotécnicos del Volcán.

    Y para ir terminando, solo me resta decir que la elaboración de este Pregón me ha dado una cierta inquietud por estar  representándoles en este espacio de todos ustedes. Y quiero transmitirles el magnífico trabajo y esfuerzo de la Comsión para que todo salga a la perfección.

    Como Pregonero, les invito a todos ustedes, los presentes y los ausentes, a celebrar con ilusión y alegría estas fiestas, asistiendo a todos los actos que puedan, tato religiosos como de calle, a la Novena, a la Función y Procesión, a las actividades de diversión, y por supuesto, a los grandiosos Fuegos, que siguen siendo los más bonitos y espectaculares del archipiélago.

    Que San Lorenzo y la Virgen del Buen Suceso les llene de felicidad y de alegría.

    ¡VIVA SAN LORENZO!

 

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