La noche del 10 de agosto volvió a brillar con la tradicional magia de San Lorenzo, cuando más de 50,000 personas se congregaron en el casco, calles y laderas de la capital grancanaria para disfrutar de un espectacular despliegue de fuegos artificiales que comenzó puntualmente a la 1 de la madrugada. Este evento, que ha sido nombrado Fiesta de Interés Turístico Regional, se ha consolidado como una de las celebraciones más importantes de Las Palmas de Gran Canaria, junto al Carnaval.
La trascendencia de estos fuegos artificiales no solo radica en la gran cantidad de asistentes que acuden cada año, sino también en su profundo arraigo histórico en la ciudad. Desde mediados del siglo XIX, generaciones de grancanarios han hecho peregrinaje al barrio de San Lorenzo para deleitarse con esta demostración pirotécnica que ha pasado a formar parte del legado cultural de la isla.
Este año, el espectáculo pirotécnico fue especialmente emotivo para los vecinos del pueblo, tras una dura racha de cancelaciones en los últimos cuatro años. Desde temprano en la noche, el valle de San Lorenzo se llenó de vida con grupos de personas que buscaban el mejor lugar para disfrutar del espectáculo. Familias enteras se instalaron en las esquinas de la plaza, mientras otros se acomodaron en sus azoteas o se prepararon en la explanada con sofás para mayor comodidad.
El espectáculo, que duró casi 27 minutos, dejó a todos los asistentes sobrecogidos y maravillados por igual. La tradición fue honrada una vez más por la empresa Pirotecnia Canarias, con diseño de Pirotecnia Valenciana, quienes fueron los encargados de preparar esta noche mágica. Con 28 años de experiencia, el taller de pirotecnia dirigido actualmente por Fran Dávila y ubicado en Arucas, creó una vez más una experiencia inolvidable, empleando un total de 471 kilogramos de pólvora. De estos, 383 kilogramos se utilizaron para el castillo de fuegos artificiales, situado en el denominado “punto cero”, y 89 kilogramos para el volcán de voladores distribuidos en seis puntos estratégicos.
Las celebraciones comenzaron a las 21:30 horas con una velada musical que incluyó las actuaciones de los populares grupos Los 600 y Los Lola, quienes, con su repertorio de rock & roll, pop, y poprock español, animaron a los asistentes hasta el momento culminante de la noche.
Este evento, como cada año, despertó un sentimiento especial en todos aquellos que lo vivieron, tanto en directo como a través de la retransmisión en las páginas de Turismo de Las Palmas de Gran Canaria.

